Apenas tuve mi primera evaluación, pero con el cambio del esquema de tratamiento que me hizo sentí bastante diferencia con el esquema anterior. En la cita evaluó muy a detalle e hizo un profundo análisis de mi historia clínica. Recomiendo ampliamente.
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Dolor de cabeza en niños: cuándo es migraña y cuándo hay que estudiar
Le duele la cabeza seguido y usted piensa en lo peor. La gran mayoría de los dolores de cabeza en niños son migraña o dolor tensional, no un tumor. Pero hay señales concretas que sí cambian la conducta, y vale la pena conocerlas.
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Autoevaluación · 30 segundos
¿El dolor de cabeza de su hijo amerita estudio?
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Es mucho más común de lo que parece
Alrededor de la mitad de los niños han tenido dolor de cabeza alguna vez antes de los siete años, y para la adolescencia la proporción es aún mayor. No es raro ni excepcional: es de los motivos más frecuentes de consulta neurológica en pediatría.
Y aquí va la parte que la mayoría de los papás necesita oír primero: la inmensa mayoría son dolores de cabeza primarios, es decir, migraña o dolor de tipo tensional. No hay nada creciendo dentro. Los tumores cerebrales son una causa poco frecuente de dolor de cabeza en niños, y casi nunca se presentan con dolor aislado: vienen acompañados de otras señales que sí se notan.
Eso no significa que no haya que revisarlo. Significa que la valoración sirve para dos cosas: descartar lo que hay que descartar y, sobre todo, tratar el dolor, que es lo que le está quitando clases y sueño al niño.
Migraña o tensional: cómo se distinguen
En niños la migraña no siempre se ve como en adultos. Es más corta, con frecuencia afecta los dos lados de la cabeza y a veces el síntoma principal ni siquiera es el dolor, sino el malestar de estómago.
Migraña
- Dolor pulsátil, de moderado a intenso
- Empeora con la actividad: deja de jugar y se acuesta
- Le molesta la luz y el ruido; busca el cuarto oscuro
- Náusea o vómito acompañando
- Mejora notablemente si logra dormirse
- Con frecuencia hay antecedente familiar
Dolor tensional
- Sensación de presión o banda apretada
- De leve a moderado; sigue haciendo su vida
- No suele haber náusea ni vómito
- Aparece por la tarde, tras la escuela
- Se relaciona con estrés, sueño escaso o postura
La distinción importa porque el tratamiento es distinto, y porque un niño con migraña que se trata como si tuviera dolor tensional sigue perdiendo días de escuela sin necesidad.
Las señales que sí obligan a estudiar
Estas son las que cambian la conducta. Ninguna significa por sí sola que haya algo grave, pero cualquiera de ellas justifica una valoración:
- El dolor lo despierta de noche o ya está presente al levantarse
- Vómito matutino, sobre todo si es en proyectil o sin náusea previa
- Patrón progresivo: cada vez más frecuente, más intenso o más largo en semanas
- Empeora al toser, al agacharse o al pujar
- Signos neurológicos: ve doble, se le cierra un párpado, camina inestable, se le debilita un lado
- Cambios de conducta o de rendimiento escolar junto con el dolor
- Menor de seis años que se queja de dolor de cabeza de forma persistente
- Siempre en el mismo punto, sobre todo en la nuca
- Crece el perímetro cefálico fuera de su carril, en niños pequeños
- El peor dolor de su vida, de inicio súbito
Si el dolor apareció de golpe y es el peor que ha tenido, o si se acompaña de fiebre con cuello rígido, somnolencia que no cede o pérdida de fuerza, eso no espera cita: acuda a urgencias. Star Médica y Moscati operan las 24 horas.
Lo que casi nunca es
Tres explicaciones que se repiten mucho y que rara vez son la causa:
- Los lentes. Es lo primero que se piensa y casi nunca es. Un problema de vista sin corregir puede dar molestia ocular al forzar la vista, pero no produce dolores de cabeza recurrentes e incapacitantes. Revisar la vista está bien; esperar que los lentes resuelvan una migraña, no
- Los dientes o la sinusitis. Se les atribuye mucho dolor que en realidad es migraña. La migraña produce congestión y dolor facial, y por eso se confunde con sinusitis con frecuencia
- "Es puro cuento para no ir a la escuela". A veces hay componente de ansiedad, y eso también es real y tratable. Pero descartar el dolor como invento suele retrasar meses un diagnóstico sencillo
Lo que sí mueve la aguja en casa
Antes de cualquier medicamento preventivo, esto es lo que más cambia la frecuencia del dolor, y es gratis:
- Sueño regular. Dormir poco y, sobre todo, a horas distintas cada día es de los gatillos más potentes en niños
- No saltarse comidas. El ayuno prolongado dispara migraña con facilidad
- Agua. La deshidratación es un gatillo frecuente y fácil de corregir
- Pantallas y postura. Sobre todo por la tarde y en la cama
- Un diario de dolor. Anotar cuándo duele, qué hacía antes, cuánto durmió y qué comió. En dos o tres semanas suele aparecer un patrón que nadie había visto
Un apunte importante: usar analgésicos demasiados días al mes puede acabar produciendo más dolor de cabeza, no menos. Si su hijo toma algo para el dolor más de dos veces por semana de forma sostenida, coménlo en la consulta.
Qué estudio corresponde
La respuesta que sorprende a muchas familias: en la mayoría de los niños con dolor de cabeza no hace falta ningún estudio de imagen. El diagnóstico de migraña o de dolor tensional es clínico: se hace con la historia y una exploración neurológica normal.
- Historia y exploración neurológica. Incluye revisar el fondo de ojo, que es de las cosas que más información dan sobre presión dentro del cráneo
- Resonancia de cráneo. Se indica cuando hay señales de alarma o la exploración está alterada. Es el estudio de elección en niños porque no usa radiación
- Tomografía. Se reserva para urgencias, cuando hace falta una respuesta inmediata
Pedir resonancia a todos los niños con dolor de cabeza no encuentra más enfermedad y sí genera hallazgos incidentales que asustan sin significar nada. Si la exploración es normal y no hay señales de alarma, la conducta correcta suele ser tratar y revalorar.
Cómo es la consulta
Dura cerca de cincuenta minutos y buena parte se va en caracterizar bien el dolor, porque en cefalea la historia es el estudio principal.
- Traiga un diario de dolor de dos o tres semanas si le da tiempo. Cambia por completo la consulta
- Anote qué medicamentos ha tomado, cuáles funcionaron y cuántas veces por semana
- Pregunte en la familia si hay antecedentes de migraña. Con frecuencia la mamá descubre en la consulta que lo suyo también era migraña
- Traiga estudios previos en disco, no solo el reporte
- Sale con el plan por escrito: qué tomar y cuándo, qué evitar, qué vigilar y cuándo revalorar
Pacientes
Familias que llegaron con un diagnóstico de demencia
Muy amable y eficiente la doctora, se siente uno con mucha confianza.
Excelente atención y profesionalismo, explica muy bien todo.
Muy buen trato y muy buena la atención que recibí. La doctora muy profesional, y en primera consulta me dio el diagnóstico y seguimiento a mi padecimiento.
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La atención de la Dra. Mar fue la mejor, muy amable y muy profesional, y el seguimiento a mi tratamiento también ha sido bueno.
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Excelente subespecialista, con calidez humana y profesionalismo.
Excelente médico, con una maravillosa atención.
Valoración
Antes de aceptar un diagnóstico de demencia, descarte esto
Se caracteriza el dolor con detalle, se revisa la exploración neurológica incluido el fondo de ojo, y se decide si corresponde algún estudio. Sale sabiendo qué tipo de dolor es, qué tomar y cuándo, y qué vigilar, con el plan por escrito.
Dudas frecuentes
Preguntas sobre el dolor de cabeza en niños
Lo que suelen preguntar los papás cuando el dolor se vuelve frecuente.
Escríbanos por WhatsApp. Contesta el consultorio, no un robot.
Preguntar por WhatsApp¿Puede ser un tumor cerebral?
Es lo primero que piensa cualquier papá y es poco probable. Los tumores son una causa poco frecuente de dolor de cabeza en niños, y casi nunca se presentan con dolor aislado: suelen venir con vómito matutino, dolor que despierta de noche, patrón que empeora en semanas o signos neurológicos. Si el dolor es de años, va y viene, y entre episodios el niño está perfectamente, ese patrón apunta a migraña.
¿No será que necesita lentes?
Casi nunca. Un defecto de la vista sin corregir puede dar molestia ocular al forzar la vista de cerca, pero no produce dolores de cabeza recurrentes e incapacitantes con náusea. Revisar la vista está bien, pero si el dolor tiene características de migraña, los lentes no lo van a resolver y esperar suele retrasar el tratamiento.
¿Los niños tienen migraña?
Sí, y más de lo que se reconoce. En niños la migraña suele ser más corta que en adultos, con frecuencia afecta los dos lados de la cabeza y a veces el síntoma dominante es el malestar de estómago más que el dolor. Con frecuencia hay antecedente familiar, y no es raro que la mamá descubra en la consulta que lo suyo también era migraña.
¿Le tienen que hacer resonancia?
En la mayoría de los casos no. Si la exploración neurológica es normal y no hay señales de alarma, pedir imagen no encuentra más enfermedad y sí genera hallazgos incidentales que asustan sin significar nada. La resonancia se indica cuando hay señales de alarma o algo alterado en la exploración.
¿Cuándo lo llevo a urgencias?
Si el dolor apareció de golpe y es el peor que ha tenido, si hay fiebre con cuello rígido, si está somnoliento y no reacciona bien, si perdió fuerza o habla raro, o si el dolor siguió a un golpe en la cabeza con vómito repetido. Eso no espera cita.
Toma paracetamol casi diario, ¿está bien?
No, y conviene saberlo porque es contraintuitivo: usar analgésicos demasiados días al mes puede acabar produciendo más dolor de cabeza, no menos. Si su hijo toma algo para el dolor más de dos veces por semana de forma sostenida, eso hay que revisarlo en consulta, porque parte del problema puede ser justamente el tratamiento.
¿Sirve llevar un diario del dolor?
Mucho. Anotar cuándo duele, cuánto dura, qué estaba haciendo antes, cuánto durmió, qué comió y qué tomó suele revelar en dos o tres semanas un patrón que nadie había visto. Es de las cosas más útiles que puede llevar a la primera consulta.
